Enfermar y sanar

Soy tu todo, 
dice el cuerpo a golpes
que nos tapan la boca
y nos deja perplejas,
locas personas que palpitan
desde un poco de agua,
un sorbito de caldo,
o un simple aquí estoy.
 
Enferma con el doliente
el mundo y se nos quiebra
el alma.
Y enormes ojos
desde arriba esquivan
nuestra acuosa mirada.

Las parejas,
las familias,
los amigos,
y las amigas vibran
cual cuerdas musicales.
que arrullan y que sanan
desde su propia alquimia