Miradas

Juan es un nombre amable y el guarda del barrio se llama Juan.   Muchos guardas se llaman así.  Cuida las casas de la calle N-0 donde ella vive.  Ese día que salió al garaje a regar sus plantas, tarde en la mañana de un día de cuarentena, Juan, sorpresivamente le dijo Buenos días señora, qué pesado está el sol, y ese pavimento –se refirió a la calle- pega en los ojos.  En ese instante cruzaron las miradas.  Eso fue todo porque lo que ella balbuceó no importa.

Sigue leyendo