Ellas y yo

Las flores están de fiesta.
La lluvia las renueva.
Siento su bienestar de raíces, tierra, hojas,
y, en algunas, de pequeños frutos.

Sonreímos o algo así.

 

Sabemos qué cruda es la temporada seca:
ellas sin mis cuidados
y yo sin sus colores
no sobrevivimos.

Poda

Era tiempo de poda en su casa.  Tenía razones, limpiar y ordenar, sí, pero sobre todo descubrir  lombrices, saludar a las hormigas, oir el motor que hace volar a las mariquitas, olisquear huevecillos de lagartijas.  Es decir, cambiar, partir, buscar.  Todo sin ton ni son. No sabía si despues crecerían las matas con sus flores.  Si nuevamente su jardín la expresaría.

Sigue leyendo