Enfermar y sanar

Soy tu todo, 
dice el cuerpo a golpes
que nos tapan la boca
y nos deja perplejas,
locas personas que palpitan
desde un poco de agua,
un sorbito de caldo,
o un simple aquí estoy.
 
Enferma con el doliente
el mundo y se nos quiebra
el alma.
Y enormes ojos
desde arriba esquivan
nuestra acuosa mirada.

Las parejas,
las familias,
los amigos,
y las amigas vibran
cual cuerdas musicales.
que arrullan y que sanan
desde su propia alquimia

Sixty-five

Por lo demás, espero.
Sixty-five son poquitos.
Apenas detalles del paisaje
en el que busco, alegre,
exóticos parajes.

...Y todo lo bendigo...

Porque es verdad
que yo le debo al frío
hacer de las amigas
hogueras de cariño.

Por lo demás, espero.
Yo ya no sé qué espero.
Ciertamente una estrella,
una hormiga infinita,
o un giro repentino,
¡que todas son agendas
que me guarda el destino!