Mordí
una galleta de avena,
sorbí
un trago de café,
pellizqué
un trocito de sol
pensando que vos sos
el dulcito, el amarguito, ese calor
que me busca y me busca
el corazón.
Momento
Responder

Busqué a mi corazón que se me iba detrás de algunas noches con sus días. No me dejés, le dije, mirá que sos mi vida. Pero él seguía pautas dictadas por Cupido y sin yo darme cuenta me metió en un gran lío. Ya voy a su rescate. Yo sola y él perdido. Lo encuentro y me lo pongo en ese hueco abierto, húmedo y frío. ¡Ya escucho su bom bom! ¡Ya siento su calor! ¡Ya está conmigo!