Ellas y yo

Las flores están de fiesta.
La lluvia las renueva.
Siento su bienestar de raíces, tierra, hojas,
y, en algunas, de pequeños frutos.

Sonreímos o algo así.

 

Sabemos qué cruda es la temporada seca:
ellas sin mis cuidados
y yo sin sus colores
no sobrevivimos.