El tiempo que se posa

Un anillo
un lunar y una pulsera
en mi diestra prodigiosa
por cinco dedos que ríen
y que trabajan y duelen
con historias fantasiosas.

Toco al tiempo
que se posa
en azul y mariposa,
la aguja de mi reloj
descansa sobre el momento
en que el índice decide
señalar al firmamento.

Es lo eterno lo que cuenta
cuando la rosa despierta
o me ven tus ojos buenos,
porque en el tiempo me pierdo
y si perdida me encuentro
busco al mundo entre las cosas
que puedan rozar mis dedos
y sin quererlo acaricio,
calladita, lo que puedo.

De beso y tiempo


beso a tiempo y a destiempo;
con todos mis sustos sueltos,
beso rasgo muerdo,
pierdo el tiempo

y en instantes que se filtran
con la lluvia por la tarde,
mi corazón se hace trizas
por la nada de un sonido,
por el todo de un amigo,
por la presencia de un hijo

¡es la fuerza
con que la vida se muestra
en los momentos
perdidos!

los del beso…
los del tiempo