Hay un dolor


No sé que es lo que duele.

Parecieran los pies, 
si acaso las pestañas, 
el ombligo, 
o talvés el desorden de mi pelo, 
la ropa que me viste, 
la forma en que camino,
mis pulgares,
la cintura,
el aroma al que huelo.

Hay un dolor que empieza con la vida, 
parecido a un cosmos apretado 
buscando una salida.