Tuquito de infancia

ami3Había un pinolillo
con canela y cacao,
y alardeaba de espuma
acompañado
por una tibia leche
que de la vaca al vaso
era muy deliciosa
al alba y al ocaso.

Y una brisa lacustre
que prendía chispitas
al tocarnos las manos,
margaritas silvestres
correteando y hablando,
y una niña pequeña
balbuceando,
en  potreros de pasto
paternales y llanos.