Por algún camino

La casa en silencio se fusionó con una adorable luz dorada, característica de algunos días del diciembre que hoy comienza.  Y de enero que está a la vuelta.   Vivir la luz es vivir la casa y viceversa.   Vivir la vida, abrir los brazos, tensionarlos hasta sentirlos abrazar lo posible. La luz.  La vida.  La casa.

Seguir leyendo “Por algún camino”

Casa de tablas

Esa casa, la de tablas, que el Departamento de Carreteras dió a mi padre en 1968 para que viviera con su familia o, más bien, para que viviera su familia mientras él trabajaba en el Campamento de Mocorón a unos 30 kilómetros de Chinandega, estuvo de homenaje antes de ser derrumbada por sus nuevos dueños. Para eso nos reunimos en Chinandega las hermanas y hermanos, la sobrinada y la nietada, el 20 y el 21 de diciembre recién pasado.

Seguir leyendo “Casa de tablas”