Afuera está

Gata aletargada 
es la alegría
que desde el dintel 
de la puerta 
me pregunta:
¿puedo pasar?

Atarantada espera 
que le abra la puerta, 
la ventana,
el corazón, 
el alma….
¡a ella le da igual!

Esperará, 
sin duda,
mientras pacto conmigo
pequeñas decisiones…
como sólo esperar
que pase la borrasca
y bendecir el latir
de mi necesidad…, 
quizá 
regar las plantas
¿a qué más?

Y la gata 
volverá a preguntar...
y entonces
la dejaré pasar.