Vieja y nueva

Quiero paisajes, necesito flores, colores, aromas; añoro presencias queridas y a veces, por las noches, rastreo alguna estrella sin nombre y sin motivo;  correteo tras una nota musical que se demora en mi memoria, y busco armonía  contra todo pronóstico.

Y porque no tengo qué perder, bendigo, o me quedo en una alegría chiquitita, una travesura pueril, una palabra, un acto, un gesto…o en el amor  cotidiano que a ratitos me invento.

Sigue leyendo