Donde nace el deseo

Yo debí ir más lejos,
allá por la otra esquina,
donde nace el deseo
y donde crece el río.

Lo siento en las entrañas,
estas mismas, las mías,
que como telaraña
me tienen retenida.

Pero no estoy aquí,
no lo sabía,
la que escribe no soy,
esa es aquella,
yo soy ésta, la otra,
pálida y conmovida,
la que apenas emerge
de un collage de mujeres
ateridas.

De ladrones y de locos

Para escapar de la neurosis en esta época 
que hay que cuidarse de los ladrones

Los ladrones del futuro
codiciarán poemas,
ávidos de pócimas de amores
y secretos de vida.

Sigilosos, a hurtadillas
por las tiendas y las casas,
entre joyas y cosmetología,
preferirán robarse la poesía.

Hurtarán versos sueltos
y completa poesía
en casas sin candados
y carros sin cerrojos
de poetas y locos
de los que, para entonces,
ellos tendrán un poco.