Extravío navideño

Mi corazón enloqueció.
Su arrítmico latir
llama urgente a la flor,
la luz, la lagartija.

Yo ya no sé qué quiere
o  a dónde se dirige.
Ciertamente no es
hacia las navidades
de neones, ofertas,
santiclós,  merry christmas.

Ya no tiene remedio.
¡Es mejor que se expanda
hasta que toque fondo
en su propio delirio!.

Chinandega y Nijmegen: recuerdos de navidad

Fue hermoso reencontrarme, en Nijmegen, con el árbol de navidad que decoraba mi madre en Chinandega, allá por los sesenta.  Contrario a los pinos de plástico que iluminaban en el resto del vecindario, ella lo hacía de ramas recogidas del campo seco de esa ciudad caliente de la que muchas veces me he quejado.

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