Acerca de la cualquiera

Poeta y bibliotecaria y, con frecuencia, viceversa

Postalita rural

Pequeñito es el gallo e igual canta, un perro pobre se revuelca en la tierra, anónimas las flores por algunas veredas ríen del maicerito que juega a la rayuela. Y el rito matutino que comencé abriendo las pestañas llegó por fin a puerto. ¡Es verdad que despierto esta nueva mañana!

Ruidos

Se deslizan. Bullean. Vuelven. Están. Van. Son murmullos del yo que ya pasó y sordos gritos que aún no han existido. Atiendo la estridencia empujándolos hacia el despeñadero de insondable silencio de la materia oscura que habita por mi cuerpo.