Acerca de la cualquiera

Poeta y bibliotecaria y, con frecuencia, viceversa

A la medida

Estos días que mi hermano Gerardo está con Covid en un hospital de Managua

covid5Creí que a mi familia no,
no le iba a llegar la peste.
¿A mis hermanos y hermanas? ¡qué va!
¿A mis hijos y a mí? ¡mucho menos!

Me conmoví por ellos,
o creí que era por ellos:
los de otra ciudad, los contagiados,
aquellos conocidos en reuniones
de trabajo lejano,
los que sólo son cifras o noticias.

Y sigo conmovida
y ya no es por la peste, ni por números.
¡Es esta condición de ser mortal
la que me tiene herida!
¡La conciencia de ser naturaleza
protegida y expuesta
o, a veces protegida,
y otras….¡tan expuesta!

Y la piel se me eriza
recordando a mi padre que decía:
los hospitales no son para los de enfrente,
¡sepan que nos aguardan
y están hechos
a nuestra medida!

 

El sol

sol1De un sopapo me cubrió la cara.

La sorpresa del mundo
estalló con el día
en mi mirada.

Le sonreí,
con franca complacencia,
amodorrada,
y me hundí en un recuerdo
que mucho antes que el sol,
apretado en mis piernas
reía entre las sábanas.