Acerca de la cualquiera

Poeta y bibliotecaria y, con frecuencia, viceversa

Ojos de la tierra

Pupilas abiertas, gigantes,
intensas;
ojos de la tierra
con el mar de fondo
bramando;
la montaña media
y cruza palabras
agrestes y bellas.

Hojas de colores
junto con sonidos, 
tucanes, acordes...
los conjuga el viento
en enorme danza
de luces y sombras.



¡Qué dicha que estaba
el panzón del sapo,
la rana del charco,
el colibrí enano
y también la hormiga!
Con ojos abiertos,
gigantes, intensos,
que tan sólo miran...

Antes que hablara el lago

Nací de los acordes
y magias uterinas
y antes de abrir los ojos
soñé dos esmeraldas
de una mujer divina
y oí su tesitura
de cadencias 
y rimas.

Era húmedo el eco
que venía del lago
a vulnerarme el alma
en sus cimientos.



Y primero que antes,
con formas de mujer
fuí sólo un ritmo
que cuando quise asirlo
fue sólo 
movimiento.

Desde entonces la música
de todos los caminos
parece que me salva,
me convoca, me sana,
y que sólo ella ríe
sublevando al destino.