¡Qué orgulloso el planeta
del roble de sabana y el corteza amarilla
tiñendo la floresta
de amarillos rubores
y rosados candores!
¡Y me tienen perdida!
de tanta dignidad
muy conmovida,
también de su simpleza,
su estar…
de esa manera tan rotunda,
su opción…
por la belleza más profunda,
su porte distinguido,
su hermosa coherencia
colorida, de fuerza.
¡Y al ser luz del camino
el corteza y el roble
con colores y flores
me invitan a un destino!
El roble de sabana y el corteza amarilla
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