La atrapasueños

Poesía de Karen Martínez Rocha con la que gana el primer lugar en un certamen poético en Chinandega el 17 de diciembre 2020.

No es un día cualquiera,
el calor intratable
densa el aire.

Cincuenta y seis años
son pocos
para imágenes agolpadas
que pasan y que vuelven.

Ah, mis recuerdos...

Persigo cada círculo
de humo
que sale de la boca
de mi padre
mientras fuma
en su hamaca.

Su voz me invita
a liberar esperanzas
cada mañana,
a ver horizontes
en las estrecheces,
"el futuro es de los que sueñan,
de los que no se rinden", dice.
Así me heredó la manía
de perseguir sueños,
sueños inalcanzables,
sueños impronunciables,
bravos,
sueños locos,
imposibles,
sueños que se alimentan
de sueños,
sueños dentro de sueños,
sueños dormida,
sueños despierta.

Estoy obligada
a buscar estrellas
de penetrante azul
para seguir luchando
y confirmar
que soy y que seré
"la atrapasueños"

Los versos

A veces los versos le servían para medir el tiempo. Llego en cinco poemas, se decía a sí misma cuando iba para la casa de su mejor amiga. Y es que, en el camino, repetía cinco veces una de las tantas composiciones que se sabía de memoria.   O, al supermercado voy en seis poesías, cronometraba con precisión.   Cuando tenía que esperar en una clínica o en un banco, en su diálogo interior mascullaba: ¡bárbaridad, esto me llevó siente Sonatinas!   Los versos de Rubén Darío le permitían medir segundos, minutos y horas en su ritmo, sus estrofas, sus títulos.  A ellos recurría con mayor frecuencia.

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