Las viejitas

En la muerte de la mamá de Deyanira y la mamá de Rocío Garro que sucedió en la misma semana del año no me acuerdo.
cuando se muere una viejita
susurra el aire una canción distinta
y la teatrera muerte
desfila entre mil flores
y entre tan tiernos cuentos,
cafecito y rosquillas
acepta compungida
que bajó su autoestima

no hay gritos ni lamentos,
la muerte está perdida,
por esta vez la vida
le ganó la partida

las viejitas imitan a la tarde
y a poquitos se adueñan de la noche
que usan como pizarra para sus largas vidas
y un tintero de estrellas les convida
a escribir a los nietos y bisnietos,
y a pléyades de hijos y sobrinos
sus más ricas recetas de cocina
remedios para el alma
y consejos a las buenas vecinas

las viejitas se van
discretas y tranquilas,
me dejan a sus hijas
tan bellas, tan cercanas,
tan amigas,
que parecen estrellas
en mi vida

Como signo de interrogación cerrado


Nada debo temer,
me digo cuando temo,
mucho ha pasado
y he pasado por ello
a veces, sin querer.

Estoy aquí porque la vida quiere
inundar de luz nueva mi mirada,
darme el alzar los pies,
primero uno, para luego el otro,
hasta formar mis pasos
que, alegres o cansados,
se arriesgan al camino
que por fin develé
tiene la forma
de un signo
de interrogación cerrado
con su punto final
ilimitado.