1. Escuchá música clásica y no intentés salir de tu estado de parálisis mental. Shubert y Vivaldi son perfectos. También Bach y Chopan con sus nocturnos, la nueva Era, Enya por ejemplo. Esa música indígena guatemalteca tan sonora, tan profunda, rítmica y acompasada, que nos revela un pueblo que no se rinde y que está ahí, para decir cosas, para ser él mismo, también es perfecta. Nos dice de esa gente que nos mira y que espera.
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Dice el calendario