Escrito en 1994
hoy amanecí lejana,
tan leve ante mí misma,
tan frágil para abrir la puerta
por donde saldrán mis hijos
a la escuela,
tan distinta a la imagen
del espejo,
tan extraña al desayuno hecho
que sólo puedo ser
una canita al aire
de un minotauro
con corazón
de pájaro silvestre
una canita al aire
del destino