Escrito en 1995
este silencio
me regala cariños
tejidos para mí
por los yigüirros
con jacarandas
del camino
y un "la" mayor desafinado
de mis hijos
anonada mi vida,
eleva mi mirada,
me hace múltiple y bella
como una jicotea
y es tanta su elocuencia
que mi palabra rezagada,
tiembla
