La niña, el héroe y el perrito

comiendoLa niña de mirada curiosa recibió un perrito de batería que le mandó su tía-abuela Car.   Al ser accionado, el perrito volteretea  en el suelo, rodando varias veces en 360 grados mientras mueve su cola y dibuja vórtices inaprensibles en el espacio que va ocupando.   A la niña todavía le asusta,  no sabe que es la representación de un travieso terrier  contento de vivir.  Podría también  ser la reencarnación del espíritu de Flush, aunque éste haya sido un spnail de orejas colgantes, jugando en los alrededores de la perrito111casita de campo donde vivía en Londres, con su querida ama miss Mitford, allá por mil ochocientos y tantos, en el cuento de Virginia Woolf. (España, Salvat, 1971).

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Pintura activa: Pollock, Anaí y Mariam

Anaí y Mariam, queridas: quiero contarles de Jackson Pollock.   El fue un pintor estadounidense. Nació en el siglo pasado, un 28 de enero, día del cumpleaño del abuelo Luis.  Murió en 1956 en New York.    Hacía trazos espontáneos y no ponía nombre a sus pinturas, sino que solamente las numeraba.   Por ejemplo la pintura de Anaí que aparece en esta foto es la no. 1, mientras que la de él podría ser la 798.    El dijo que sus pinturas eran un resultado natural.  Usaba palos, pinceles endurecidos, los dedos, y hasta jeringas para aplicar su pintura.   Es recordado por su estilo único de verter y salpicar la pintura sobre lienzos que ponía en el suelo y a ésto, como lo que ustedes están empezando a hacer, se le llama pintura activa.  Llegó a ser una persona importante en el movimiento del expresionismo abstracto, una palabra complicada todavía.
Cuando sean más grandes vamos a leer sobre él, a ver sus pinturas y aprender juntas.   Y cuando seán más grandes más grandes, quizá podamos ver la película «Pollock y Pollock: la vida de un creador» que se hizo en el año que comenzó el siglo XXI en el que ustedes nacieron.