Qué cosa la de las cosas

sillaQué cosa la de las cosas
darme tanto bienestar:
cobijarme, albergarme
y con sus almas tan buenas
curarme de las heridas
que van dejando las penas.

¡Ellas tienen la costumbre
de ser útiles de veras!

platoLos platos tan transparentes,
señores platos redondos,
me llaman a estar presente
con alimentos variados
que festejo en lo más hondo.

Travesaños y maderas
con clavos y con asientos,
las sillas me dan respiros
necesarios y pequeños.

La almohada y el edredón
se juntan con mi colchón
a dar reposo a los días
de febril agitación.
mesa
Podría hablar de la mesa,
de la puerta y el portón,
del escritorio, el librero,
y también del tenedor,
podría hablar de las ollas
y del desayunador.

Pero el sol ya ha salido
a juntarse con mi voz
y agradecer a las cosas
que están a mi alrededor.

Cafetera

Retuvo el calor y el olor
del café,
por muchos años.

Blanca. Erguida. Vieja.
-Quiero ser como ella-

Se fue en el camión
de reciclaje de la municipalidad
y no le dije adiós,
porque no puedo con las despedidas.

 

Cautiva de la ausencia de su estilo,
sé que las cosas, todas, están vivas,
porque esta cafetera me insuflaba
justo el vigor que yo necesitaba.