Donde nace el deseo

Yo debí ir más lejos,
allá por la otra esquina,
donde nace el deseo
y donde crece el río.

Lo siento en las entrañas,
estas mismas, las mías,
que como telaraña
me tienen retenida.

Pero no estoy aquí,
no lo sabía,
la que escribe no soy,
esa es aquella,
yo soy ésta, la otra,
pálida y conmovida,
la que apenas emerge
de un collage de mujeres
ateridas.