Insomnio continental y neurótico

En esa fase de la vigilia al sueño, cuando no puedo dormir porque una idea obstinada ocupa mi conciencia, empiezo a contar GRACIAS como se cuentan cabras.  GRACIAS una, GRACIAS dos, GRACIAS tres; llego hasta GRACIAS diez para repetir el ciclo las veces que fuesen necesarias.  Son GRACIAS así, en mayúsculas; y saltan como caprinas rítmicas y ordenadas.  Me sucede, a veces, que a medida que me sumerjo en el descanso y aún con algo de percepción, me entero que las GRACIAS van desdibujándose poco a poco, para tomar forma de fragmentos de arcoíris; mi mente se adapta al cambio a veces juguetona, a veces anhelante  y, automáticamente, va uniendo uno a uno los pedazos coloridos ocupándose fluidamente en formar un arcoíris completo que empieza por el Polo Norte hasta llegar al Polo Sur.  Me sosiega ese abrazo holográmico a mi planeta como si le invitara a dejar sus afanes. Cuando tengo suerte me duermo antes de llegar al paralelo 0 y el piloto automático de mi conciencia se rinde….y mi cuerpo descansa en las almohadas de sí mismo.   Otras veces comienzo a unir mis pedazos de arcoíris por Groenlandia en el norte y, muy lentamente, me quedo dormida en Suramérica.   Intentaré hoy pasar con mi arcoíris sólo océanos e iré surfeando olas y olas y olas…. no me gusta combinar continentes con mares para dormirme.  Me puedo enredar y esto reactivaría mi vigilia.

Cerro negro

Domingo 12 de abril de 1992, 3 p.m. Transcripción: viernes 27 de marzo de 2020. 
#YoMeQuedoEnCasa

A 27 años de la gran erupción del Cerro Negro en LeónLeón y Chinandega están directamente afectados por la erupción del Cerro Negro.  La arena fina del volcán está, incluso, en la mesa del comedor de mi papá que, desde ayer, está irritado de la garganta. Me estoy cuidando, me dijo por teléfono para atajar cualquier preocupación que fuera a manifestarle.

Sigue leyendo