Titilaba constante
como grano de arena en el suelo extendido
la estrella que en el cielo
tomaba mi derrota entre su brillo.
-¡Hoy no quiero mirarte
y escondo cabizbaja
mi tristeza suicida!
-He esperado por eones
tu paso por la playa,
no existo sin tu aplauso,
brillar no es tan sencillo
y si tú no me miras
yo me extingo.
-¡Báñame con tu luz!
-Es lo que hago.
¿Me quieres a tus pies?
¡Ya soy tu arena!
¿Necesitas altura?
¡Soy tu estrella!
-¡Acompaña mi vida!
-Es mi luz la que esparce
tu mirada perpleja
y cuando yo palpito
es a tu corazón
a quien imito.
-¡Enséñame el camino!
-¡Alumbrar para ambas
es bastante destino!