Perplejidad

¿Yo soy ese montón de bits latentes
o este cuerpo ingrávido e inerte?
¿Quién gobierna mi caos?
¿Cómo es el yo que habito?
¿Dónde estoy si soy cuerpo y soy viento?

Aleatorios conciertos emergen de la uña del pie,
del zapato no puesto,
del pelo en llamaradas traslúcidas
y rojas y lejanas.

El ritmo de toda la poesía
y la perplejidad de ojos abiertos,
son sabana infinita hollada por pisadas
de exóticas gacelas en manada.

Mariposas en mi vientre
dan forma a mi intestino,
mi hígado, mi vaso,
la delicada red que me palpita,
mis menudos tan únicos,
tan míos, tan lejanos,
y a todos mis vacíos y mi caos.

Allá estaban mis yoes de farra y sin controles,
sin tiempo y sin espacio vestidos de colores.

Pequeño gigante

Dormí pequeño gigante
de las lecciones de hoy,
genio dibujador de ángulos rectos y agudos,
de circunferencias y tangentes,
preguntador inoportuno
de una matemática que nunca entendí,
desordenador de todos los órdenes
y haragán de todas las perezas.

Chiquillo insoportable,
loro repetidor de frases trilladas,
ocupante absoluto de mi cama
de donde en este momento
me desplazas,
inventor de una gramática
que tu mamá celebra
y la maestra aplaza.

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