Los libros buenos transforman la vida de quienes los leen en algún sentido o en muchos, si no pasa esto leerlos es una pérdida de tiempo. Eso dice de manera muy bella el místico y poeta persa Rumí.
Este poder abrazador de la lectura, mágico si lo queremos ver así, en algunos libros se hace presente desde su inicio, en otros sentimos esa fuerza al pasar la última página y aspirar una profunda bocanada de aire como diciéndonos qué dicha que este libro cayó en mis manos, me encanta haberlo comprado o qué maravilla que lo me hayan prestado. El año del pensamiento mágico de Joan Didion (Sacramento 1934-Manhattan 2021) deja ese impacto en el cuerpo, nuestro lugar de magia.
Ayer disfruté el documental científico de Netflix Agujeros negros, al límite del conocimiento humano (2020) de Peter Galison. Mi atención era total, entendí poco, lloré mucho. ¡Tanta maravilla! ¿Cómo se llegó a esa fotografía de un agujero negro? ¿Hay límites para el conocimiento? El video muestra la historia de una gesta contemporánea esperanzadora. ¡Hacemos proyectos colaborativos, formamos equipos que llevan más allá nuestras potencialidades individuales, perseguimos sueños que nos sacan de nuestras oscuridades reincidentes!