Acerca de la cualquiera

Poeta y bibliotecaria y, con frecuencia, viceversa

Cafetera

Retuvo el calor y el olor
del café,
por muchos años.

Blanca. Erguida. Vieja.
-Quiero ser como ella-

Se fue en el camión
de reciclaje de la municipalidad
y no le dije adiós,
porque no puedo con las despedidas.

 

Cautiva de la ausencia de su estilo,
sé que las cosas, todas, están vivas,
porque esta cafetera me insuflaba
justo el vigor que yo necesitaba.

Gimnasta

Me estiro
para alcanzar la nube
que explotó
y trajo con la lluvia
tu recuerdo.

A mitad de la tarde…
un poquito me estiro…
como gata, serpiente,
como lora, coneja,
o vertebrada alondra
que gime y traquetea.

Y vuelvo agradecida
al escritorio,
a la compu, al sillón,
que me dictan la forma
de buscarle acomodo
al trabajo pendiente,
y al recuerdo de vos.