La casa de la tortuga

Para Anaí y Leo

A pasitos caminaba
la tortuga por la arena
sacando su cabecita
y juntado piedras bellas.

No no no,
Si si si si.

Entre tumbos la saludan
peces-globos a lo lejos
y ven que entre risa y risa
platica con los cangrejos.

Que no que no, que si que si.
¡Que esta tortuga marina 
ocupa una casa nueva
donde se aloje segura
su gran colección de piedras!

No no no no, si si si si.

Buscó y buscó por la arena
y en un rato ella encontró
un caparazón pintado
con la luna y con el sol.