Canita al aire

Escrito en 1994
hoy amanecí lejana,
tan leve ante mí misma,
tan frágil para abrir la puerta
por donde saldrán mis hijos
a la escuela,
tan distinta a la imagen
del espejo,
tan extraña al desayuno hecho
que sólo puedo ser
una canita al aire
de un minotauro
con corazón
de pájaro silvestre

una canita al aire
del destino

Piel

Esta piel, 
atenta al tiempo,
en su extensura
dibuja mis secretos.

Entre surcos
quedaron los caminos
que mis pies
obedientes, recorrieron,
y sus pliegues guardaron las ternuras
que arroparon este ir y venir
furioso y bello.

También hay cicatrices
que dibujan abandonos masivos
y ausencias tumorales
de rugosos contornos abusivos.