Reinas de la noche

Colgadas crisálidas
rosadas,
labios de besos
repartidos en sueños,
bocas apretadas
ya en el suelo
contando secretos
muy amenos.

Aguas de miles noches
conforman sus encajes,
y los ríos y vientos
tutean sus cinturas,
pero ellas juntas, sobrias,
sólo esperan la luna
para dar sus perfumes
una a una.

Esta manzana

Adoro esta manzana 
que mis dientes trituran
y que mi cuerpo goza.
Tiene rubor de vida
con rica savia dulce
y textura terrosa.

Atrás dejó su árbol y sus hojas.
Parece un cuento de hadas sus azahares, aromas, el sol, el riego,
el vuelo y las abejas…
que condensa en su sabor
y que explota en mi boca.
Sola está entre mis manos; y parece que sorbo en un bocado loco,
algo de levedad de Eva
y de gnosis de Newton, más una gota amarga
de la manzana roja
que comió Allan Turing.