Sixty-five

Por lo demás, espero.
Sixty-five son poquitos.
Apenas detalles del paisaje
en el que busco, alegre,
exóticos parajes.

...Y todo lo bendigo...

Porque es verdad
que yo le debo al frío
hacer de las amigas
hogueras de cariño.

Por lo demás, espero.
Yo ya no sé qué espero.
Ciertamente una estrella,
una hormiga infinita,
o un giro repentino,
¡que todas son agendas
que me guarda el destino!

Hermanas siamesas

Felices expulsadas del útero materno,
nacimos lastimadas.

Dos recuerdos opuestos,
dos modos de existir,
dos tiempos simultáneos,
conjugados.

Y cada nuevo abrazo
nos provee ese recuerdo intacto.

Más también,
casi con vida propia
se instalan las distancias,
crecen los desamparos
y, de un momento a otro,
a veces sin quererlo, lastimamos
para ser nuevamente lastimadas.

Son esas las memorias que se activan,
las hermanas siamesas
que no hemos separado.